Masonería

 

Historia

 

La Francmasonería (del francés francmaçonnerie) o masonería, movimiento social que se manifiesta en una diversidad de entidades independientes, (por lo general denominadas individualmente "Gran Logia" o "Gran Oriente") cuya organización de base son las logias, o agrupaciones de francmasones, cuenta con diferentes corrientes doctrinarias, cuyas características comunes pueden considerarse las siguientes:

 

ü  Su finalidad: el perfeccionamiento del ser humano y de la humanidad.

 

ü  Los principios humanistas de libertad, igualdad, fraternidad y tolerancia, entre otros.

 

ü  La utilización, como mecanismo educativo, de símbolos basados en herramientas de la construcción.

 

ü  El ingreso mediante una ceremonia de "iniciación".

 

ü  La organización gradual, en la cual los grados de aprendiz, compañero y maestro, son comunes a todos los sistemas masónicos.

 

ü  Su carácter reservado o discreto, aunque, en determinadas épocas y lugares, adoptó carácter secreto.

 

El término francmasón es de origen francés, con equivalentes similares en otros idiomas. Tomado en préstamo del inglés freemason. Está compuesto de los vocablos: franc, (free en inglés) que significa libre, y masón, que puede ser traducido como constructor. Por consiguiente, una traducción literal del mismo sería "constructor libre".

 

A su vez, la palabra constructor, en el contexto masónico operativo, se refería desde los albañiles hasta los arquitectos, e incluía también a los artistas que intervenían en las construcciones.

 

msnr_orig_1Históricamente, francmasones fueron denominados los constructores, especialmente de catedrales góticas, durante la Edad Media. Si bien existe una hipótesis que sostiene que el término "franc" se refiere a una piedra de especial calidad, parece ser que este término hace relación a que no se trataba de cualquier tipo de constructores, sino de constructores "libres", es decir que gozaban de fueros o libertades especiales.

 

En efecto, estos constructores no sólo gozaban de unas libertades que les permitían desplazarse entre distintas ciudades, y sobre todo de la libertad de asociación y de reunión en reserva, todo esto en el contexto de la Europa medieval; sino que, además, se considera que el nivel de conocimientos científicos que requerían las construcciones y la libertad de reunión en reserva, les permitieron el ejercicio de las libertades de pensamiento y de expresión, bases para el desarrollo de unas concepciones que no necesariamente coincidían con las oficiales de la sociedad en que se hallaban inmersos, pero que las guardaban, por seguridad, en el mayor secreto.

 

Es por esto que, en la actualidad, algunos masones prefieren usar el término francmasón, para hacer alusión a su condición de personas libres o librepensadoras; liberadas, o en proceso de liberación, de dogmas y prejuicios.

 

La calidad de "francmasona", cuestionada por aquellos masones que consideran que francmasones sólo pueden ser hombres, describe una realidad actual: en el mundo existen muchas mujeres masonas, pertenecientes a logias femeninas o mixtas.

 

La francmasonería moderna es una Institución que tiene cerca de 300 años de existencia.

 

Desciende, de una manera simbólica, de los masones constructores de la Edad media que se desplazaron durante varios siglos a través de toda Europa para construir edificios religiosos o profanos cuya mayor parte existen aún hoy. Si bien el fenómeno de transición de la masonería operativa hasta la francmasonería especulativa se vuelve a poner hoy ampliamente en duda, lo cierto es que las herramientas de los constructores se convirtieron en los símbolos de los francmasones.

 

En Inglaterra, en 1717, cuatro logias, alguna de ellas integradas por miembros de la “Royal Society”, sociedad científica de la época, próximos a Isaac Newton, crearon la Gran Logia de Londres, que rápidamente fue seguida de la creación de las Grandes Logias de Irlanda (1725) y Escocia (1736), donde la presencia de la masonería databa de antes del reinado de Jacobo I (Estuardo).

 

Se abría así el período de lo que se llama hoy la francmasonería especulativa, aquélla en la que se dialoga libremente sobre ideas.

 

A través de marineros y comerciantes, la francmasonería, que se había extendido muy rápidamente en Inglaterra, pasó al continente y las primeras logias masónicas se instalaron en Francia en los años 1726-1730, en particular, en puertos como Burdeos o Dunkerque.

 

Pero, en este período en que iban a nacer las nuevas ideas de Libertad y de Igualdad, que conducirán a la Revolución francesa, Europa estaba entrando en el Siglo de las Luces. De los "Club" que eran en Inglaterra, las logias masónicas, que se extendieron muy rápidamente por el continente, se convirtieron en la caja de resonancia de estas grandes nuevas ideas y se transformaron en lugares de debate de ideas emancipadoras para los Hombres y las Sociedades.

 

Desde la Antigüedad, distintas corrientes filosóficas favorecieron la existencia de escuelas, grupos y filiaciones basadas en el rito y la transmisión gradual de los conocimientos. Algunas de estas escuelas predicaban la igualdad entre sus miembros y constituían espacios de libre reflexión con relación al mundo circundante.

A lo largo del período medieval, algunas tendencias del cristianismo, tanto en el mundo monástico como a través del resurgimiento cíclico de tendencias "heréticas", profundizan en el deseo evangélico de justicia social e igualdad, la afirmación de la primacía del Amor, la negación de la violencia y la búsqueda de Conocimiento - incluso utilizando para ello la racionalidad y el libre albedrío -, la francmasonería va, más o menos conscientemente, a asumir esta herencia y a unirla a la dinámica humanista del Renacimiento y a las importantes evoluciones filosóficas de los siglos XVII y XVIII.

 

Sobre estas transmisiones capilares y esta elaboración, añadirá con el tiempo elementos extraídos del imaginario caballeresco, tal como existían en Francia al final del Antiguo Régimen.

 

Serán sin embargo las sociedades de constructores de la Edad Media las que proporcionarán a la francmasonería un marco y un modelo. Estas estructuras medievales perpetuaban entonces una cultura milenaria que se manifestaba en métodos de organización y transmisión del Oficio, en la importancia otorgada a la solidaridad interna, en señales y ceremonias específicas de admisión y reconocimiento.

 

La francmasonería especulativa conserva y adapta una parte de las prácticas corporativas, como los elementos de la indumentaria, las representaciones emblemáticas, los términos del vocabulario y algunas bases rituales. Pero será más concretamente en el siglo XVIII y en las Islas Británicas que se crean Logias de un nuevo tipo.

 

La fórmula inglesa que se impone a principios del siglo XVIII, se separa completamente de sus orígenes operativos, aunque emula sus formas para basar su legitimidad en la antigüedad. Esta fórmula se impone con la reunión de cuatro Logias londinenses en 1717, que crean la primera obediencia, y la publicación de las Constituciones de Anderson en 1723, actos fundacionales de la francmasonería moderna.

Sobre su implementación y difusión ver: francmasonería en Europa, francmasonería en España y francmasonería en Hispanoamérica.


Para aspectos simbólicos y rituales ver Francmasonería: simbología y Francmasonería: Ritos.

 

Un Rito masónico es un sistema independiente y distintivo, con sus rituales, signos, palabras de pase y ceremonias y número de grados que lo identifica. A pesar de la diversidad de Grados y Ritos existe una unidad fundamental en la masonería, llamada la Masonería Azul o Masonería Simbólica, que comprende los tres primeros grados de Aprendiz, Compañero y Maestro. Algunos Ritos de la Masonería son:

 

ü  El Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Ampliamente difundido en Europa Continental y América Latina tiene 33 grados.

 

ü  El Rito Francés El Rito de referencia del Gran Oriente de Francia, directamente heredado por los primeros masones franceses de los fundadores de la francmasonería en 1717.

 

 

ü  El Rito de York o del Real Arco. Especialmente difundido en América del Norte.

ü  El Rito de Emulación. Especialmente difundido en Gran Bretaña y la Commonwealth.

 

ü  El Rito Escocés Rectificado. Rito específicamente cristiano y caballeresco fijado en 1782.

 

ü  El Rito de Memphis y Mizraím

 

ü  El Rito de Swedenborg de 1721.

 

ü  El Rito Nacional Mexicano de 1825.

 

ü  El Rito Sueco de 1777.

 

EL RITO FRANCÉS

Origen y Evolución

 

Existen en el mundo diversos sistemas masónicos, muchos de los cuales cuentan con altos cuerpos que determinan su doctrina particular, su organización, grados y rituales, a los que se les denomina Ritos.

 

Las primeras Logias francesas se establecieron probablemente después de 1646, casi siempre bajo el impulso de los partidarios de los Estuardo refugiados en Saint Germain de Laye, por lo tanto con una influencia escocesa e irlandesa. Pero los representantes de la Gran Logia de Londres, creada en 1717, tomaron rápidamente el relevo e impusieron sus reglas.

 

Parece que la masonería, en su origen, no conoció más que un sistema de dos grados: el grado de Aprendiz aceptado y el grado de “Compañero del oficio“.  Entre 1730 y 1740, el primer grado original se desdobla (Aprendiz, Compañero) y el segundo grado se convierte en el tercero (Maestro), aumentándose con la novedosa leyenda de Hiram, aparecida en los años 1720, drama que se convierte en el relato central, fundando el origen y la unidad de la cultura masónica. Esta división, el deseo de sacralizar el lugar de reunión y la necesidad de dar una profundidad al Oriente, harán modificar la organización del espacio utilizado.

 

Después de su periodo de implantación y con las evoluciones específicas en Francia, sobre 1740 aparecen algunas aportaciones herméticas y de influencia caballeresca y monásticas importantes. Esto va a traducirse, en particular, en el empleo de la espada en las ceremonias, la evolución del modo de recepción de los neófitos y en la llegada de nuevas palabras al argot masónico, así como por la importancia dada al tema del evangelio de San Juan y en general a la Biblia. En realidad, se hacen una multitud de innovaciones diarias, generándose una enorme diversidad ritual a partir de la mitad del siglo.  

 

Varios hechos deben tenerse en cuenta para apreciar la unificación ritual que el Gran Oriente de Francia va a establecer a partir de 1773, fecha de su constitución como una Obediencia de un nuevo tipo. Todas estas etapas condujeron a constituir la Masonería tal y como la conocemos hoy.

La fundación del Gran Oriente de Francia, en mayo de 1773, introduce un principio de unidad y coherencia obediencial y ritual. Se puso fin a la inamovilidad de los Venerables y se instituyó un principio de autoridad democrático.

 

decorSerán necesarios trece años para lograrlo. La primera Comisión (constituida por Bacon de la Chevalerie, Stroganoff y Toussaint) y sobre todo, después de 1776, la segunda Comisión (con Guillotin, Morin, Brest de la Chaussée y Savalette de Langes), investigaron profundamente.

 

Roettiers de Montaleau quien dirigiera del Gran Oriente de 1795 a 1804 con el título de Gran Venerable en ausencia del de Gran Maestro, será quien fundamente este proceso con la compilación de un Ritual Unificado y Codificado que fue editado en 1801 con el nombre de “Regulador del Masón”.

 

Esta regulación global proporcionará a la inmensa mayoría de las Logias del país una herramienta a la que se puede calificar de síntesis razonable, sucinta y con formas rituales equilibradas.

 

 

EL RITO FRANCÉS

Los Altos Grados

 

La masonería simbólica (denominada masonería azul), se refiere exclusivamente a los grados de Aprendiz, Compañero y Maestro y está consagrada a la adquisición de la habilidad en el uso de la herramienta masónica. Es solamente, cuando está en plena posesión de esta habilidad cuando el Maestro puede actuar eficazmente sobre él mismo y sobre la sociedad. 

 

Los cuatro Órdenes siguientes se destinan entonces a la acción, acción que se vuelve fértil por la calidad de la herramienta forjada en los tres primeros grados. 

 

La utilización de la herramienta va a ponerse en valor sucesivamente en cuatro ámbitos, correspondiendo a cada uno de los cuatro Órdenes.

 

ü  1º Orden, "Elegido”: Tiene por tema fundamental el establecimiento de la justicia en todos los ámbitos.

 

ü  2º Orden, "Gran Elegido": Se refiere a la unión de los hombres y al logro de unos valores universales.

 

ü  3º Orden, "Caballero Masón": Dedicado a las dificultades de la edificación social y la reconstrucción.

 

ü  4º Orden, "Perfecto Masón Libre": Después de haber recorrido las etapas anteriores: establecer la justicia, trabajar por realizar la unidad de los valores y reconstruir, el masón se puede establecer en una sociedad justa y esclarecida.

 

La masonería en Bolivia

 

A lo largo de nuestra historia personajes principales de ella e incluso presidentes de la República han sido miembros de la logia masónica.

 

Don Pedro Domingo Murillo, protomártir de la independencia de nuestro país, dicen, fue miembro de la logia así como los siguientes presidentes:

 

Ø  Simón Bolívar (Primer presidente de la república 1825 – 1826)

Ø  Antonio José de Sucre (Segundo presidente 1826 – 1828)

Ø  Andrés de Santa Cruz (1829 – 1839)

Ø  José Ballivián (1841 – 1847)

Ø  José María Linares (1857 – 1861)

Ø  Tomás Frías (1872 – 1873 1874-1876)

Ø  Adolfo Ballivián (1873 – 1874)

Ø  Narciso Campero 1880 – 1884)

Ø  José Manuel Pando (1899 – 1904)

Ø  Ismael Montes

Ø  David Toro

Ø  German Busch

Ø  Ernesto Peñaranda

Ø  Gualberto Villarroel

Ø  H. Ballivián

Ø  Victor Paz Estensoro

Ø  René Barrientos

Ø  Juan Pereda Asbún

 

http://www.escalofrio.com/n/mis_satanismo/01.jpgTiene locales en diferentes lugares de la nación, siendo su sede, en La Paz, en la calle Obispo Cárdenas, existiendo otra logia en la zona de Miraflores – irónicamente, cerca de una de nuestras iglesias, la de Miraflores – pero siendo ésta logia considerada “rebelde”, por ese hecho no son reconocidos oficialmente, n i en Bolivia, ni tampoco en ninguna parte del mundo.

 

Lo peligroso de esta tendencia es que al principio le dicen al principiante que le ayudaran a ser un mejor cristiano, lo que no le dicen es que a partir de los grados superiores la doctrina a la cual le conducen es hacia una adoración satánica, esto por medio de socavar la fe de las personas al instruirles la lectura de libros tales como los evangelios gnósticos, libros que cuestionan la divinidad de Jesucristo, y de metafísica, además de los libros de historias templarias.

 

Con esto se crea confusión en la mente del iniciado y luego se procede a terminar el lavado de cerebro haciendo creer que cada uno de nosotros somos el camino, el único fin es vivir bien e intentar, en lo posible, no hacer daño a los demás.

 

Para que un hombre se convierta en Masón debe ser invitado por un miembro de la Logia, luego de dos meses se le notifica la decisión del Gran Maestro y de los maestros evaluadores. Si lo aceptan debe caminar con los ojos vendados hacia el púlpito de un templo. Dos columnas lo flanquean y representan el ying y el yang  (opuestos que se complementan para cultura china). Sus futuros hermanos lo rodean, al quitarle la venda es iluminado por velas, luego lo invitan a que tome asiento y es invitado a una sesión de ellos. Esa noche se convierte en aprendiz.

 

Durante todo un año participa de las sesiones diarias del templo. El aprendiz no puede hablar, debe limitarse a escuchar y aprender de sus superiores. Hace su solicitud y es considerada, como compañero puede hacer escuchar su voz y proponer ideas, dependiendo de su comportamiento puede llegar a ser Maestro.

 

Como podemos apreciar la simbología subyacente en el rito hace que el iniciado sienta que ha estado en tinieblas, esto es una contradicción a lo expresado por el Señor Jesucristo, ya que dijo que nosotros seríamos la luz del mundo, las velas representarían al conocimiento, un conocimiento revelado solo a los iniciados, y estos conocimientos van siendo incrementados a medida que el iniciado sube de nivel.

 

En cambio podemos ver que el conocimiento que Dios nos revela está abierto a todo el mundo para que seamos salvos, no ha sido ocultado, ya que como dice en 2° Pedro 3:9, Él desea que todos procedamos al arrepentimiento, no solo unos cuantos “iniciados”, como dijo el Señor en Mateo 13:17, lo que muchos profetas, y reyes quisieron oír, ver y saber, nos lo ha revelado Él, para que como dice Juan 3:16, podamos tener vida eterna a su lado.